Hola Puntillers, muy buenos días, tardes, noches, tatuajes bajo los efectos del agua con misterio y decoloraciones de cabello tras una ruptura traumática.
Aquí me tenéis de nuevo, en carne y huesos, para compartir, desprovista de pudor, todo lo que me sucede/acontece/pasa en esta vida que me ha tocado vivir.
Hoy quiero compartir con vosotras la carta que escribí, desde lo más profundo de mi corazón y mis tripas, despidiéndome indefinidamente del activismo queer.
No soy capaz, aún a día de hoy, de leerla en voz alta sin ponerme a llorar como la prota de un culebrón de los güenos.
Necesitaba explicarme y despedirme.








.jpg)