Arreglar los armarios siempre ha sido mi deporte favorito, por la paz que siento al terminar, por todo lo que ya no sirve que se va al reciclaje y por todos los "tesoros" que te puedes encontrar...
Hoy he encontrado un poema que escribí la primera vez que me enamoré (en la facultad y de un compañero al que aún veo y sigo poniéndome nervioso) y acabé descubriendo que tenía novio y además más alto y delgado que yo.
Os dejo con el poema, que es muy heavy y muy hortera (espero que no os suba el azúcar).


